Antes escribía cosas tiernas, dejaba el humor apartado de mi vida, guardaba la leve chispa de felicidad en lugares inhóspitos a la espera de dejarla salir en algún momento acompañándola con drogas y alcohol... Continúo igual, ¿para qué lo voy a negar? Es mi blog, al fin y al cabo nadie me conoce y digo lo que quiero... ¿verdad? Lo correcto quizás no será esto, pero lo bien que sienta fumar un poco y desahogarse de la realidad...
Dicen que el amor, el "enamorado" sufre adicción al igual que con las drogas, anula ciertas regiones cerebrales encargadas del raciocinio, de ver las cosas claras... ¿Necesitaré estar enamorado y tendré que dejar mis drogas habituales apartadas? Espero que no, aunque combinarlas no estaría mal. Imagínate, enamorado y drogado, doble inhibición del sentido de vivir lo que nos rodea, dejar de ver todo aquello que anhelo olvidar... Como con las drogas, aunque gratis, claro.
jueves, 22 de noviembre de 2007
¿Comienzo?
¿Qué será esto? Un blog de ... ¿de qué? Aún ni yo lo sé...
Quizás nadie me lea, quizás, algún día alguien me lea y se pregunte que hace leyendo esto... Si ni él lo sabe, será mejor que lea con más ganas porque, empieza lo fuerte.
Escribir... qué gran don que hemos llegado a crear, ¿no creéis? Palpar sentimiento en una hoja... no tan bello como una fotografía, pero sí igual de magnífico que cualquier belleza artificial, ¿no os parece? Somos capaces de aflorar las lágrimas por un párrafo, o odiar al más ruin del planeta con cuatro ideas bien planteadas en un periódico.
Tranquilos, no intentaré convenceros que os metáis en una cueva a esperar el fin del mundo (en marzo, según oídos rusos), simplemente os... mostraré mi visión desde mi silla giratoria, la que gira a 1.600 km/h, sin pararse un segundo a descansar. Y con tanto giro creo que me mareo, se me mezclan las ideas y la corteza cerebral se hace un lío... y entonces, en el momento del lío, fue cuando me di cuenta que empezaba a pensar...
¿En qué pensará? Se preguntarán... pues en muchas cosas (ja) y en nada en particular... en cómo la vida fluye en cada persona, en cómo nos observamos disimuladamente, en pasear por alguna calle sin aparente motivo... Hay tantas cosas que cuestionarse, y ya empieza a abrumarme saber que tengo mucho tiempo por delante, para darles cobijo a todas ellas.... en mi mente.
Quizás nadie me lea, quizás, algún día alguien me lea y se pregunte que hace leyendo esto... Si ni él lo sabe, será mejor que lea con más ganas porque, empieza lo fuerte.
Escribir... qué gran don que hemos llegado a crear, ¿no creéis? Palpar sentimiento en una hoja... no tan bello como una fotografía, pero sí igual de magnífico que cualquier belleza artificial, ¿no os parece? Somos capaces de aflorar las lágrimas por un párrafo, o odiar al más ruin del planeta con cuatro ideas bien planteadas en un periódico.
Tranquilos, no intentaré convenceros que os metáis en una cueva a esperar el fin del mundo (en marzo, según oídos rusos), simplemente os... mostraré mi visión desde mi silla giratoria, la que gira a 1.600 km/h, sin pararse un segundo a descansar. Y con tanto giro creo que me mareo, se me mezclan las ideas y la corteza cerebral se hace un lío... y entonces, en el momento del lío, fue cuando me di cuenta que empezaba a pensar...
¿En qué pensará? Se preguntarán... pues en muchas cosas (ja) y en nada en particular... en cómo la vida fluye en cada persona, en cómo nos observamos disimuladamente, en pasear por alguna calle sin aparente motivo... Hay tantas cosas que cuestionarse, y ya empieza a abrumarme saber que tengo mucho tiempo por delante, para darles cobijo a todas ellas.... en mi mente.
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